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En busca de los Molinos de Viento

Entre nuestras recientes escapadas de un solo día por Castilla – La Mancha hemos hecho un recorrido por algunos de los pueblos más emblemáticos de la zona.

A tan solo dos horas en coche desde La Manchuela, tenemos los tres pueblos más conocidos por sus molinos: Mota del Cuervo, Campo de Criptana y Consuegra. Tres pueblos de la Mancha, cada uno en una provincia diferente, pero con una belleza común.

Mota del Cuervo, Cuenca

La idea principal era llegar hasta Consuegra, pero lo bueno que tiene viajar es que vas parando allí donde te apetece y eso es lo que hicimos.

Mota del Cuervo fue nuestra primera parada. La primera vez que estuvimos en El Balcón de La Mancha nos quedamos impresionados con su belleza, y aún tenemos pendiente de ir a ver un atardecer desde lo alto del cerro de los molinos. Eso que Miguel de Cervantes inmortalizó en Don Quijote de la Mancha.

Allí se encuentran siete molinos de viento, vigilando el horizonte y atrayendo a turistas y viajeros de todo el mundo para conocer su mecanismo y cómo funcionan. Además, lo sábados se puede disfrutar una molienda tradicional en el molino ‘El Gigante’.

Campo de Criptana, Ciudad Real

Desde allí seguimos nuestro camino hacia Consuegra, pero el estómago empezó a rugir y la primera vez que estuvimos en Campo de Criptana nos prometimos volver una y mil veces, así que esta fue una de ellas.

Allí comimos y disfrutamos de nuevo de esa vista de molinos tan inmensa junto a sus diez molinos de viento. Tres de estos molinos aún conservan su estructura y la maquinaria original del siglo XVI y son aptos para moler el cereal como se hacía antaño.

Consuegra, Toledo

Esta vez si, llegamos a Consuegra, más que nada porque empezaba a atardecer y nos habíamos propuesto llegar hasta allí. Era invierno y ya eran cerca de las cinco y media de la tarde.

Al llegar lo primero que hicimos fue subir hasta los molinos de viento. Allí disfrutamos un rato del anochecer, y cuando la luz estuvo estupenda hicimos algunas fotos. No muchas, nos habíamos propuesto disfrutar del día, pero nunca te puedes resistir a quedarte sin imágenes como esta.

Tras la llanura de La Mancha, Consuegra viste su cerro Caldérico con sus relucientes molinos de viento que protegen su castillo.  Es uno de los grupos de molinos mejor conservados de toda Castilla-La Mancha, y por su cercanía a la capital, quizás sean los más visitados.

Así terminamos nuestra escapada. Se nos hizo de noche viendo como poco a poco se iluminaban los molinos de Consuegra en la noche toledana. Nos tomamos un café caliente en su Plaza, y volvimos a casa con ganas de ver más a fondo Consuegra. Volveremos en verano.

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