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Qué ver en Campillo de Altobuey

Campillo de Altobuey acoge hoy día a menos de 2.000 habitantes, pero sigue siendo tan importante en la comarca como lo era muchos años antes. Sus artesanos siempre han sido muy bien reconocidos y sus materiales siguen vivos en el museo etnológico

Con menos de 2.000 habitantes, Campillo de Altobuey es hoy día uno de los municipios más representativos de la Manchuela Conquense,  pero que históricamente también ha tenido gran importancia siendo un cruce de caminos que es lo que ayudó a levantar el antiguo Convento de San Agustín, y actualmente Santuario de la Virgen de la Loma en 1680.

Campillo de Altobuey tiene en sus haberes cinco santuarios religiosos: El Convento de San Agustín y actual Santuario de la Virgen de la Loma, la Iglesia Parroquial de San Andrés, la ermita de la Trinidad, la ermita del Cristo y la ermita de San Roque.

La iglesia de Campillo es de las más grandes de la provincia de Cuenca y es destacable su aspecto catedralicio

El Convento

Éste se construyó sobre la antigua ermita de la Virgen de los Ángeles que es la Patrona de los Caminos, una Virgen que años después sería desbancada por la Virgen de la Loma en fervores religiosos a la gente, por lo que el Santuario pasó a estar dedicado a ésta.

El Convento era de Agustinos Recoletos hasta 1835, cuando se desamortizó y pasó a manos particulares. Fue entonces cuando se construyó la plaza de toros en su interior, quedando hoy día nada más que la parte del Santuario levantada.

La plaza de toros es la que hoy día se utiliza durante las fiestas del municipio.

El Museo

Actualmente el convento alberga el Museo Etnológico de Campillo de Altobuey. Este convento acoge artilugios, herramientas y otros utensilios que antiguamente se utilizaban en la vida diaria de los campillanos para realizar las labores del hogar, los trabajos del campo, los de herrería, etc. formando una exposición que nos lleva a los años pasados del pueblo de Campillo.

Durante el recorrido se puede ver la recreación de una vieja escuela de antaño que representa en la pizarra un video que te hace sentir como en una clase de historia sobre Campillo de Altobuey. Además, escuchar la explicación del profesor según se va dibujando la lección en la pizarra, es una de las cosas más curiosas del museo.

Campillo también tiene un molino de viento, que antiguamente estaba acompañado de otro y eran llamados “los últimos molinos de viento de la Mancha”

Por otro lado está la sala del video etnológico en la que cualquiera termina emocionándose al oír las voces de los mayores explicando sus peripecias vitales. Se debe decir que éste video se presentó a un concurso en el que los autores ganaron un premio importante.

La iglesia

Volviendo al ámbito religioso, de Campillo es destacable su Iglesia parroquial de San Andrés, una de las más grandes de la provincia de Cuenca. Con su aspecto catedralicio, está construida fundamentalmente en el Siglo XVI, levantada sobre otra antigua iglesia. Pertenece al grupo de iglesias denominadas ‘Salom Columnario’, y su bóveda es un artesonado hecho por los moriscos.

Ésta iglesia no tiene un grandioso retablo como los que se pueden ver en otras iglesias de la zona, e incluso en el Convento de Campillo, y todo se debe a la quema y destrozo generalizado que se realizó durante la Guerra. Existen fotografías del retablo de la iglesia y era de entre el renacimiento y el barroco.

También desapareció en guerra el órgano, hecho por una familia de fabricantes de órganos de Campillo que fue muy importante y fabricó los órganos de muchas iglesias.

El Molino

Campillo también tiene un molino de viento, que antiguamente estaba acompañado de otro y eran llamados “los últimos molinos de viento de la Mancha”. El que queda fue restaurado hace unos años para poder ver cómo  eran por dentro.

Más Historia de Campillo

Campillo de Altobuey es conocido por la larga tradición del oficio de picapedreros, muy importantes en la zona, que se dedicaban a hacer los dinteles de puertas y ventanas, además de pilas para lavar la ropa, rulos para trillar, y brocales de pozo, entre otras cosas.

También los alfareros tienen una gran tradición, son oficios que han ido desapareciendo pero de los que aún quedan piezas repartidas por el pueblo y en el museo etnológico.

El cultivo del azafrán en Campillo ha sido también muy importante, ya que junto a Motilla del Palancar y Casas Ibañez han pasado a ser los mejores azafranes de España.

[Muchísimas gracias a Santiago Montoya por su ayuda en este artículo]


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