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Ruta de Los Chozos, Tébar

Construidos con piedras colocadas una sobre la otra, Los Chozos servían en su día de resguardo y zonas de descanso a los pastores tras largas caminatas

Entre tantas rutas de senderismo y caminos ocultos en la Manchuela Conquense, la ruta de Los Chozos de Tébar aguarda en sí una gran parte de la historia de la localidad, además de extensos paisajes que durante el invierno se convierten en hectáreas de tierra rojiza en la que ya crece un poco la verde cebada o donde los tractores ya se preparan para labrar y comenzar con el proceso que pronto dejará entrever los primeros brotes de la cebada.

Este sendero puede hacerse más largo o más corto, ya que los caminos bien marcados gracias al paso continuo de los tractores no permitirán que el transeúnte pierda de vista la localidad de Tébar, ya que en casi todo momento se visualizará a lo lejos indicando por dónde volver.

Una ruta que se realiza en menos de dos horas y a través del cual el senderista se despejará de su día a día durante un rato.

Un sendero principalmente llano, y con un recorrido de alrededor de 7 kilómetros y medio. Uno de los senderos más adecuados para un día de invierno, ya que se puede hacer rápido y no se hará tarde para volver

Se le llama la ruta de Los Chozos gracias a las muestras de vestigio y reflejo del trabajo humilde que se encuentran durante el trayecto, y es que allá donde se mire, a lo lejos o a pie de sendero, un Chozo de pastores se verá. Algunos en mejores condiciones que otros, algunos casi totalmente derruidos, pero todos cuentan la historia pasada de Tébar. Aunque hoy día no se ven más que en sitios puntuales, antes, en tiempos prehistóricos, recorrían La Manchuela, y servían a los pastores como parada para el alivio de caminatas, además de abrigo del frío.

Es un camino adecuadamente indicado, con señalizaciones en todos los cruces y adecuado tanto para senderistas como para ciclistas, siendo un trayecto entretenido gracias a los paisajes y vistas del camino. Los molinos eólicos que se encuentran junto a la autovía que pasa por Tébar y que se ven a los lejos; la ermita de Santa Quitería construída en lo alto del cerro que se deja ver cerca de los eólicos… En definitiva, los puntos y los símbolos más representativos de Tébar se pueden ver desde este sendero de Los Chozos.

Los Chozos

La Manchuela siempre ha sido conocida por la relación que sus habitantes han tenido con la tierra: agricultura, pastoreo… La Manchuela se ha sustentado siempre del medio ambiente, y por eso en los paisajes de Tébar se ha mantenido esta gran cantidad de Chozos, estructuras de piedra en seco que siguen, algunas, manteniéndose en pie tras muchos años de historia.

Al menos dos centenares de Chozos siguen aportando ese aire tradicional a los senderos y paisajes teberos, construídos con piedras que recogían en el mismo entorno, y que gracias a algunos programas de recuperación para su uso como reclamo turístico, aún siguen aportando su espíritu agropecuario a los paisajes de la comarca.

Características

Este sendero es principalmente llano, pero con alguna que otra cuesta que hace que la caminata sea más amena. Con un recorrido de alrededor de 7 kilómetros y medio, es uno de los senderos más adecuados para un día de invierno, ya que se puede hacer rápido y no se hará tarde para volver.

Tébar apostó en su día por señalizar este sendero y acertó, tanto por su buen trayecto como por la historia que este aporta. Puedes realizar este sendero pensando en que recorrerás unos caminos más, pero cuando terminas, si no conoces la historia de estos Chozos, querrás conocerla.

A  mitad de camino, una señal indica que el senderista debe seguir por el camino de la izquierda, es el momento en el que uno se da cuenta de que su trayecto ya es de vuelta y del pesar de no poder disfrutar más de la ruta… Pero poco más adelante su cara se ilumina al ver que en pleno camino se encuentra uno de los Chozos mejor conservados de la zona. Hasta entonces solo se pueden ver a lo lejos, los más atrevidos “pisarán la ceba” de los los agricultores, como dicen en la comarca, pero muchos los apreciarán de lejos y seguirán su camino por no andar entre tierra labrada.

A mitad de camino, la cara del senderista se ilumina al ver que en pleno camino se encuentra uno de los Chozos mejor conservados de la zona

Este Chozo que se encuentra a mitad de camino, a la orilla del trayecto, hace de museo para aquellos que saltan las piedras y se atreven a meterse dentro para apreciar cómo vivían los antiguos pastores, y así poder imaginarse cómo se resguardaban del frío.

Poco más adelante el campanario de la iglesia de Tébar se verá indicando que el camino termina… Algunos corrales, más caminos que se cruzan entre sí, y el sendero de Los Chozos termina en la entrada de este municipio de la Manchuela.

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