Cuenta Conmigo

El paraje que rodea al sendero de El Molinillo alberga los tres grandes paisajes de los que se puede disfrutar en la Manchuela Conquense: los viñedos, los almendros y el pinar que rodea a los ríos y vertientes

InfoShop Noticia

Al este de Villarta, una vez hemos pasado la Bodega Villavid, nos encontramos con el sendero PR-CU 59, El Molinillo que nos lleva por los paisajes que Villarta tiene cerca del Paraje del Cabriel.

Nada más adentrarnos en el sendero podremos gozar de las vistas que aportan las tierras preparadas para el cultivo de los almendros, que en esta zona de la Manchuela son muchos los extensos paisajes de almendros que pueden verse, añadiéndole un toque especial a toda fotografía que pueda realizarse en el mes de marzo gracias a la flor tan característica de este frutal tan cotizado hoy día en la comarca.

Ese color blanco-rosáceo aporta una tonalidad especial sobre todo a los paisajes que se pueden encontrar entre Minglanilla y El Herrumblar. Pronto se caerán estas flores, pero mientras podremos disfrutar de ellas, fotografiarlas, grabarlas, coger una pequeña rama y ponerla de adorno… Siempre sin que te vean los agricultores…

El Molinillo

Se terminan los almendros y se adentran los pinos y las zonas verdes y frondosas características del Valle del Cabriel, y no es para menos ya que el camino profundiza en terreno cercano al río Cabriel y con ramblas que llegan de él.

Así, poco después se llega a las ruinas del antiguo Molinillo, que utilizaba el agua del cauce de la rambla Canaleja para mover su mecanismo. Se construyó cerca de 1800 y se mantuvo activo aproximadamente hasta 1960.

Es un sitio ideal para descansar un poco, no mucho, ya que aún queda más de la mitad del camino por recorrer, y toca adentrarse en un tramo un tanto complicado.

Saliendo del Molino, el sendero se realiza, literalmente, por la rambla Villarta, por lo que el camino se encuentra lleno de fango, hierbas, agua y demás complicaciones que las inclemencias del tiempo pueden llegar a provocar en un trayecto de tierra. Por eso es un sendero para realizar en una época en la que no haya llovido demasiado.

El sendero se realiza, literalmente, por la rambla Villarta, por lo que el camino se encuentra lleno de fango, hierbas, agua y demás complicaciones que las inclemencias del tiempo pueden llegar a provocar

Siempre siguiendo las indicaciones que señalan el trayecto de la senda, el senderista sale de la rambla y pronto se dará cuenta que ya no tendrá pérdida en seguir el sendero, porque las marcas de las ruedas de las bicis de montaña en la tierra revelan que por allí pasan todos los años los ciclistas que participan en la carrera de BTT de Villarta.

El paisaje sigue siendo de verde pinar, pero pronto las señales de la senda volverán a indicar hacia una subida que obligará al turista a salir de la zona verde para volver a ver los almendros, creando de nuevo esos paisajes que antes se nombraban.

Tierra fértil

Almendros, caminos de tierra pisada por los tractores, extensos paisajes… pero pocos de ellos sin cosecha. En la gran mayoría de las tierras de Villarta se pueden encontrar almendros, pero también viñedos.

Esta parte final del trayecto está plagada de ambos frutales, unos aportan color en primavera, otros lo hacen en otoño… Cada uno con su propio color, pero ambos espectaculares y únicos.

El Cuco de la Zorra

Haciendo un alto en el camino, se encuentra el Cuco de la Zorra, un singular lugar de Villarta que es digno de ver poco antes de llegar al final del trayecto.

Almendros, caminos de tierra pisada por los tractores, extensos paisajes… pero pocos de ellos sin cosecha

Nueve kilómetros de sendero que se pueden hacer fácilmente en dos horas y media, aunque siempre se recomienda realizar paradas y disfrutar lo máximo posible del paisaje.

Lo mejor es llevarse un tentenpie para mitad de sendero, sentarse a descansar un poco, y disfrutar de la compañía, la naturaleza, y la paz que desprenden todos y cada uno de los senderos de la Manchuela Conquense.